domingo, 14 de junio de 2015
jueves, 30 de abril de 2015
sábado, 21 de marzo de 2015
sábado, 21 de febrero de 2015
Experimento de Pavlov (TED)
Tal y como el Dr. Pavlov descubrió en su experimento, que se puede alterar los estímulos que provoca un acto reflejo en los perros, también se conoce que esto no solo se restringe a los perros.
Un ejemplo de esto, es el efecto Placebo, en el que se sustituye una píldora con sustancia, por una que no tenga (esto después de un número determinado de repeticiones), lo cual nos hace percibir menos dolor, aunque no altere la dolencia.
El mismo caso se da en la aversión al sabor. En esta situación imaginamos que nos encontramos con gripe, e ingerimos alimentos momentos antes de vomitar. Nosotros sabemos que los vómitos no son causa del alimento, pero nuestro cuerpo no. Debido a esto es posible que la próxima vez que nos encontremos con ese alimento generemos las respuesta de negarnos a ingerirlo.
Pongamos otro ejemplo e imaginemos las consecuencias de una falta de cocción en una primera cita, y que por tanto tu pretendiente enferme, y que además vuelva a ocurrir. Entonces tu pareja podría relacionarte con las consecuencias, al igual que los perros de Pavlov asociaban el sonido del metrónomo con los alimentos.
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